Día Internacional del Sol: una oportunidad para conocer mejor la energía solar
La energía solar permite aprovechar la luz y el calor del sol para generar electricidad, agua caliente y soluciones más eficientes para hogares, empresas y comunidades
Cada 21 de junio se celebra el Día Internacional de la Celebración del Solsticio, también conocido como Día Internacional del Sol, una fecha reconocida por la Organización de las Naciones Unidas desde 2019 como parte del patrimonio cultural universal.
Durante siglos, distintas civilizaciones han observado y celebrado el sol por su influencia directa en la vida, los ciclos naturales, la agricultura y el paso de las estaciones. En el hemisferio norte, el solsticio de junio marca el día más largo y la noche más corta del año, además del inicio del verano.
Más allá de su valor cultural y astronómico, el sol es también una de las principales fuentes de energía renovable. Gracias a la radiación solar, hoy es posible producir electricidad, generar agua caliente, mejorar el confort de los edificios y reducir la dependencia de fuentes de energía contaminantes.
En un territorio como Tenerife, con un gran potencial solar, esta fecha es una oportunidad para recordar la importancia de aprovechar este recurso natural, limpio y abundante.
¿Qué es la energía solar?
La energía solar es la energía que procede del sol y que puede aprovecharse de diferentes formas. Es una fuente renovable, inagotable y no contaminante durante su uso, ya que permite reducir el consumo de combustibles fósiles y las emisiones asociadas.
Desde el punto de vista energético, es una de las fuentes renovables más accesibles para la ciudadanía, las comunidades vecinales, las empresas y las administraciones públicas. Puede utilizarse en viviendas, edificios, instalaciones públicas, negocios, comunidades energéticas o grandes plantas de generación.
Existen tres formas principales de aprovechar la energía solar: energía solar térmica, energía solar fotovoltaica y energía solar pasiva.
Energía solar térmica: aprovechar el calor del sol
La energía solar térmica aprovecha el calor del sol para calentar un fluido, normalmente agua. Este sistema se utiliza principalmente para producir agua caliente sanitaria, aunque también puede emplearse en determinados sistemas de calefacción o apoyo térmico.
Es una tecnología especialmente útil en viviendas, alojamientos turísticos, instalaciones deportivas, centros públicos o cualquier edificio con consumo habitual de agua caliente.
Energía solar fotovoltaica: producir electricidad con paneles solares
La energía solar fotovoltaica permite transformar directamente la luz del sol en electricidad mediante paneles solares.
Esta electricidad puede utilizarse para el consumo propio de una vivienda, una empresa, una comunidad de propietario/as o una instalación pública. También puede compartirse a través de sistemas de autoconsumo colectivo o comunidades energéticas.
Una de sus principales ventajas es que se trata de una tecnología modular. Esto significa que puede adaptarse a diferentes tamaños y necesidades: desde una pequeña instalación en una vivienda hasta proyectos colectivos o instalaciones de mayor escala.
Energía solar pasiva: diseñar mejor para consumir menos
La energía solar pasiva consiste en aprovechar la luz y el calor del sol sin necesidad de equipos eléctricos o sistemas activos de transformación.
Se aplica, por ejemplo, en el diseño de edificios que aprovechan mejor la orientación, la iluminación natural, la ventilación, las sombras o los materiales. Un buen diseño puede ayudar a reducir la necesidad de calefacción, refrigeración e iluminación artificial.
Aunque suele pasar más desapercibida, la energía solar pasiva es clave para mejorar la eficiencia energética y el confort de las viviendas y edificios.
La energía solar como aliada de la transición energética
Aprovechar la energía solar contribuye a avanzar hacia un modelo energético más limpio, cercano y sostenible. En el caso de la fotovoltaica, permite que la ciudadanía participe de forma directa en la transición energética, generando parte de la electricidad que consume.
Además, la energía solar puede tener beneficios económicos, ambientales y sociales: ayuda a reducir la factura, disminuye las emisiones, mejora la independencia energética y puede integrarse en proyectos colectivos como las comunidades energéticas.
Estas comunidades permiten que varias personas, entidades, pequeñas empresas o administraciones compartan una instalación renovable y se beneficien de la energía generada, favoreciendo un modelo energético más participativo y justo.
Asesoramiento gratuito sobre energía solar y renovables
Desde la Oficina de Transición Energética del Cabildo de Tenerife (OTE) se ofrece asesoramiento gratuito y personalizado sobre proyectos de energías renovables, tanto individuales como colectivos.
La ciudadanía, las comunidades de propietario/as, las empresas, las administraciones públicas o las personas interesadas en crear o participar en una comunidad energética pueden contactar con la OTE para recibir orientación sobre energía solar, eficiencia energética, ayudas y subvenciones disponibles.
Además, la web de la OTE cuenta con un apartado de preguntas frecuentes, donde se resuelven algunas de las principales dudas sobre energías renovables y energía solar fotovoltaica, como los componentes principales de una instalación, los tiempos aproximados de amortización, los tipos de autoconsumo o los pasos básicos para iniciar un proyecto.
Para dudas más específicas, puedes solicitar una cita previa a través de la página online de citas de la OTE o contactar directamente con la oficina para recibir asesoramiento personalizado.
El sol lleva miles de millones de años ahí. Este 21 de junio es un buen momento para empezar a aprovecharlo mejor.